No hace mucho tiempo, estaba en una situación, aparentemente tranquila y agradable. Solamente eran apariencias. Al principio todo rodaba bien, con sus cosillas, pero bien. Pero luego la verdad se dejó ver. Me encontraba en una situación en la que me angustiaba continuamente. Enfados continuos, supuestamente siempre por mi culpa. “Qué he hecho esta vez…” siempre me repetía. Me alejé de la situación. Con consecuencias que agradezco, aun que suene frío y duro. Si no se puede “recuperar” lo doy por perdido temporalmente, no estoy dispuesta ha hacer si quiera un petisuí de esfuerzo. Ya me cansé. Creo que demasiado me humillé.
No siento odio, ni rencor. Solo en una parte cariño y en las otras indiferencia, demasiados años como para olvidar los buenos recuerdos. Pero no moveré un dedo, al menos durante un tiempo.
La situación en la que me encuentro ahora no la cambiaria por nada. Me siento querida, útil y valorada. No me siento desplazada ni utilizada. No.
Solo en pensar en la gente que tengo a mí alrededor se me ablanda el corazón y se humedecen los ojos. Les quiero. Daria lo que fuera por ellos. Hacen muchísimo por mí.
Ahora, tengo que trabajar la gratitud y demostrarles día a día cuánto les quiero. ^__^

2 comentarios:
¿Te dicho ya que me gusta el titulo? :D
^__^
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